junio 04, 2014

Comentario - La sociedad Juliette (Sasha Grey)

Comentario - La sociedad Juliette (The Juliette Society), de Sasha Grey. Inglés, 2013.

Hay libros en los que es imposible no hacer un comentario sobre el autor. Ya sea para bien, o por el mero placer de fastidiar desde la red. En este caso, la novela "La sociedad Juliette" cabe en el primero de los casos. Este libro resulta fascinante por dos motivos cardinales: la autora es una ex-estrella porno, conocedora de las reglas y mecánica del sórdido mundo de la industria sexual, por lo que es un relato que se espera se apegue a un genuino trabajo erótico; y en segundo lugar, por el impacto que ha tendido en la transgresión de fronteras artísticas. En pocas palabras, la polémica que existe radica en la pregunta: ¿una puta puede tener un trabajo distinto, léase destino, distinto al de las artes carnales? Porque de eso se ha tratado toda la discusión sobre el trabajo de esta novel escritora estadounidense: el prejuicio de su talento, dadas las elecciones de vida que ha realizado. Se trata de una novela sobre sexo, que desentraña un misterio, y que se va de la mano de una de las actrices porno más conocidas de la época loca en la que vivimos. Sin embargo, muchos de los argumentos a favor o en contra se basan en el aprecio o prejuicio hacía la autora, en lugar de centrarse en el libro. Dicho esto, es hora de hablar de La Sociedad Juliette.


Antes que nada es necesario mencionar que se trata de una primera novela, por lo que se deben tener expectativas medidas. Es decir, el libro de una autora joven, reciente, y con más éxito que algunos autores modernos (y el placer de que le robó cámaras al hijo de puta protagonista de Vargas Llosa en la Feria del Libro de Guadalajara, 2013; lo que me dio un genuino buen día). Se trata, como es de esperarse, de una novela erótica, sexual, y en cierto grado, agresiva. O cuando menos eso se espera de ella. La verdad es que la novela queda corta en las expectativas, y el argumento es un poco débil, así como la trama en general. Pero como dije anteriormente, es una opera prima de esta jovencilla. Sin duda, el éxito de este libro yace en el morbo de leer a la autora. Es decir, el mundo sexual desde los ojos de una sexy actriz porno. Y en este punto no es decepcionante. Sasha Grey nos relata una secuencia de pasajes y reflexiones sexuales desde ese mundo que bien conoce. Algunas son anécdotas chistosas, y otras sobre la semántica simbólica del mundo del sexo. Claro que todo en la estética rígida de la industria sexual. A esta escritora le sobra el talento descriptivo y verosímil de la narrativa erótica, pero le falta alejarse de su anterior vida, donde el sexo es un acto tan mecánico y rígido; pese a lo que se pudiera creer en un inicio, aunque lo sazona con un desplante de cultura cinéfila agradable. La novela tiene pasajes con un lenguaje interesante, pero alejado del interés en los actos que describe: habla del sexo como una herramienta, más que un fin. Claro que esto también tiene su lado bueno. La escritora nos da una perspectiva sobre la sexualidad, que se aleja de la violencia y la vulgaridad del acto por sí mismo (y que en verdad se agradece), y que se centra en el ego de Catherine, la heroína de la historia que sirve de alter ego.

La novela trata de una estudiante universitaria, que dentro de una relación poco intensa con su novio de siempre (dado que su pareja tiene poco interés en ella, al parecer -puuuutoo-), tiene una secuencia de fantasías sobre su propia vida sexual. A lo largo de las clases se hace gala de un conocimiento aceptable de cine de culto, y de las interpretaciones sexuales que son del interés de la autora, que va a llevar a la protagonista a debelar algunas de sus propias necesidades físicas. La mejor amiga de Catherine, Anna, quien resulta ser una modelo rubia esquicia que conoce en clases,  es parte de estas fantasías sexuales, de las cuales en ocasiones no se distingue el sueño de la realidad. Todo trata del despertar de la naturaleza sexual de estas mujeres, y del impacto que tienen en el mundo inmediato. Sin embargo no ha inocencia, o malicia. El personaje carece de moralidad frente al sexo, lo que resulta muy inteligente. Sólo es deseo e instinto.

Por esa misma relación, y la cadena de pensamientos y eventos, ambas amigas llegan a enfrentar el mundo del "sexo rudo y descarnado", del que Anna ya es parte; física, anímica e incluso con material pornográfico en páginas web. Ambas mujeres se presentan ante Bundy, una especie de proxeneta en la ciudad, que es amigo de Anna, además de un estafador. De esta manera es que Catherine entra en el mundo del desenfreno sexual, donde se enfrenta al shock de ver cumplidas sus fantasías finalmente, dentro de una industria sexual que desconoce. Todo esto le ha de llevar al mundo de la Sociedad Juliette, que es un elitista club secreto en la ciudad en la que el sexo es el centro de la vida misma. La historia comienza a tomar forma y se desenvuelve a través de las fantasías de la heroína, quien en búsqueda de la satisfacción sexual que no ha logrado completar hasta ahora, divaga entre pensamientos y deseos, imaginando en toda clase de circunstancias, hasta llegar a su maestro Marcus, el Jefe de su novio, y un misterioso enmascarado. Catherine tiene que entrar en ese mundo y salir de él, sin perderse a sí misma.

De eso trata este libro. Aunque no es mala novela, dada la plástica detallada y cuidada de la narrativa que utiliza la escritora, tiene pocas zonas que den vida realmente a la historia central. Los personajes no son desarrollados por completo, y quedan muy marcados los cambios que se dan en la historia narrada, lo que devela la poca experiencia de la autora lejos de las descripciones sexuales. Además, el final es prematuro. Sin duda pudo ser más explotada esta historia, utilizando los enormes recursos que se ponen al calce del lector. Pero desafortunadamente no llega a completarse esto. No obstante, eso no demerita el trabajo hecho, a mí parecer, de esta nueva escritora. Sin duda se puede ver el potencial de su trabajo, que sin aspirar a ser más que una best-seller erótica por el momento, tiene potencial de ser una autora de basta influencia en la cultura POP. Esta novela es disfrutable, y a más de uno le va a encantar su lectura, por lo que quedarán prendados de la autora. Yo en lo personal quedo a la mitad del camino, por lo que no estoy ni encantado ni decepcionado. Sin duda, esta Grey sí es más interesante que la de las Sombras, así que habrá que estar al pendiente de futuras obras.

E. Adair Z. V.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...