"¿Cuántos llevamos la voz miserable
de un rio seco,
del bosque en tala?
¿Cuántos corremos buscando las veredas
en los pastos labrados en concreto?"
El terreno de la poesía es siempre escabroso, más aún para hablar de ella, o tratar de recomendarla. No existe nada parecido a un buen argumento a favor (pero sí en contra, siempre) para comentar un poemario, sin que éste tenga algún sesgo emocional, financiero o social. En este caso, y con pleno conocimiento de ello, me atrevo a tal deshonra. Se trata de un libro de poesía joven, de un escritor más joven de la Ciudad de México. El poemario se titula "Apertura al cielo", y está seguido por el nombre de Alejandro Baca (Cd. México, 1990). Lamentablemente se trata de una edición casi artesanal, de tiraje muy bajo, pero que logra contrastar esto con una edición espléndida y elegante; y que confío se ira re-editando con el tiempo. Este libro forma parte de la colección "Mandrágora", de la Editorial Naveluz (CCH-UNAM), que tiene como editor a Édgar Mena, como diseñador a Issac Hernández Hernández, y como director de la colección a Benjamín Barajas.
"Ahora pendes de un hilo floral
y no debes tocar el suelo."
Este volumen presenta una colección de varios libros fragmentados que se han reunido en uno solo para verse publicados finalmente. Consta de cinco secciones, donde cada una se articula de manera independiente, y que en conjunto son una muestra puntal de la voz de este escritor, quien se destaca de otros contemporáneos con el peso de sus propias palabra. Desde un inicio, se puede leer a un joven que tiene una fuerte formación académica, pero que lejos de dejarse llevar por la baratez de la violencia de las palabras que implicaría su edad o el protagonismo de la rrebeldía asume un posición de respeto por lo que se está haciendo. Lo que se agradece y nota. Si bien esto es así, el comienzo del libro es tímido, incluso un tanto prematuro. No obstante, con el paso de las páginas, el lenguaje se va perfilando y va tendiendo puentes con la intertextualidad de su formación como lector. He de mencionar que no se le puede llamar poeta, ya que es un término que el mismo autor rehuye, y con un gran argumento: "escribo poesía por el respeto que le tengo". Y hasta donde tengo conocimiento, es congruente con su dicho.