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mayo 20, 2015

Comentario - Crónica del Tacto (Alondra Valverde)

Crónica del Tacto, de Alondra Valverde. Tintanueva Ediciones 2015. Premio Nacional de Poesía Rogelio Treviño 2014.

"Sube el rosario en la boca
y somos jugo de flor
vino generoso
en el paladar de las sábanas."

El pasado lunes 4 de mayo se presentó en el café-bar Las hormigas, de la Casa del poeta Ramón López Velarde el primer Premio Nacional de poesía Rogelio Treviño, editado por Tintanueva Ediciones y Chihuahua Arde Editoras. Este premio surge como un tributo al escritor chihuahuense, que tras su muerte dejó un amplio legado en la literatura de ese estado, y en la nacional. La ganadora de este premio fue la escritora Mexiquence Alondra Valverde, que compensa su juventud con un gran talento estético, principalmente si de la pluma hablamos. El poemario ganador, aunque es muy breve (24 páginas), es intenso, claro y directo. No obstante no puedo evitar sentirme agraviado, es la verdad, por tan pocas páginas editadas, ya que el talento de esta mujer le ha hecho ganar de forma más que merecida este premio; y sin duda el lector queda hambriento de esta poética vigorosa y atrevida. Se trata de un pequeño libro que da muchas cosas más de las que normalmente se podrían esperar en un ejemplar tan pequeño, pero que dejan un excelente sabor de boca tras cerrarlo de nueva cuenta. Además, el placer estético se balancea con el placer sensorial de sus palabras, que encuentran dentro del mismo género de la autora sus desvelos y amores.

"No quiero llorar,
tengo un puñado de letras en los ojos."

El primer acercamiento con el trabajo de esta poeta lo tuve como editor del Colectivo Entrópico, cuando participó en uno de nuestros números más recientes. Desde ese entonces, intuí (porque hay que ser tan fantoche como se pueda), que esta mujer era una autora que tendría mucho que dar a la literatura contemporanea.

Agradezco no haberle juzgado mal.

Alondra es una mujer joven que ama a las mujeres de su obra, que acaricia con el lenguaje los pasajes elementales del sosiego intelectual, y que es capaz de generar un dialogo limpio con su lector. Esta chica es un ejemplo de que la literatura nacional no atraviesa por una seca arrobadora, y que hay gente allí afuera a la espera de poder demostrar de qué se trata su trabajo, y que lo tiene de sobra. Por otro lado tampoco me gustaría ser salamero en este comentario, así que es una ventaja que no conozca personalmente a la autora, de forma que no tengo el vicio de querer darle una palmada en los hombros a través de las palabras que labra la amistad.

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