Siguiendo con el vivoréo de libros, y dado que se terminó la pila de mi lector en momento inoportuno, y que en el otro dispositivo están mis libros de lista de espera por orden alfabético de autor (porque obviamente uno sólo no es suficiente), ha llegado la hora de hablar de la novela erótica "Las edades de Lulú", de la española Almudenas Grandes. Esta novela tenía tiempo en mi lista de espera, aunque más que por la noción de ser una novela erótica, por las referencias externas que por la novela en sí misma (hasta película tiene, 1990). Y no sé si la espera valió la pena, o qué pasó al final. Se trata de una novela corta (unas 194 páginas, con el prólogo de la autora; en la re-edición de 2004), ordenada de forma cronológicamente, que narra de manera muy cruda y directa las experiencias sexuales de una mujer madrileña llamada... nah, a quién carajos le importa eso, baste decir que es la famosa Lulú; nombre un tanto chocante. No es cierto, se llama: María Luisa Ruiz Poveda y García de la Casa. En mi opinión, es mucho mejor el título de "Las edades de Luisa"... pero bueno.
La novela es el relato de los recuerdos de una mujer, y las consecuencias que estos han de tener en su vida como mujer adulta, ahora que ha llegado a los 31 años, se encuentra separada, tiene una hija de cuatro años, y se va abriendo sola al mundo del placer sexual y el morbo. La llamada Lulú es una chica que ha crecido en el seno de una familia convencional española de nueve hijos, y por convencional quiero decir que está sujeta al misticismo retrograda de la moralidad española del siglo XX -poco afectuosa, anti-científica y políticamente alineada a los cánones católicos-; en especial si se tiene en cuenta la falta de honestidad humana dentro del núcleo familiar -me han contado-, que van a deformar el sentido de afecto de esta jovencita. Ella cuenta con un hermano (Marcelo), y otros siete que apenas se mencionan, que tiene un amigo llamado Pablo, profesor universitario y poeta -o eso dice la autora como guiño a algún amorío, porque nunca se ve esta faceta del personaje en la novela-, al cual desarrolla un lazo emocional muy fuerte. Así, sucede que en alguna temprana edad (quince años), esta chica, a la que se llama Lulú de forma insoportable en toda la novela, termina descubriendo los goces sexuales con el hombre deseado, Pablo, lo que habrá de convertirse en el recuerdo más vívido de su sexualidad, y en su modelo fantasioso a través de varios años. El relato es desenfadado y directo, hablando de las partes y las poses, y todo lo demás que es sucio y divertido, sin el menor recato. Una novela que ha sido muy duramente criticada por el contenido erótico-pornográfico, que algunos acusan de asqueroso y otros, supongo, de genial; y por la que ganó el premio de la Sonrisa Vertical -If you know...-.